La elección de un nuevo papa da comienzo
El cónclave para buscar al sucesor de Francisco arranca esta mañana

La elección de un nuevo papa da comienzo y es que, tras la muerte de Francisco, se busca a un digno sucesor para la Iglesia católica. Para ello, se celebra un cónclave que ha arrancado esta mañana con la misa Pro Eligendo Pontifice. Una cita única en la que más de un centenar de cardenales deciden ante las urnas al próximo pontífice.
133 es el número exacto de electores que toman partida en la votación con inicio este 7 de mayo de 2025. Dicha cifra se encontraba en 135 y su reducción se debe a la ausencia confirmada del español Antonio Cañizares y John Njue, ambos creados por Benedicto XVI. No obstante, se ha realizado una excepción, ya que por norma general se tiende a establecer un límite en 120.
La totalidad de figuras con derecho a participar en este suceso histórico, quienes cabe recalcar que poseen menos de 80 años, permanecen aislados (cum clave) en la Residencia de Santa Marta. Sin teléfonos móviles, con la red de cobertura negada y sin acceso a las noticias de los medios de comunicación; ese será el estilo de vida para los cardenales y el personal trabajador de las instalaciones hasta que se decida el nombre del obispo de Roma, al puro estilo Gran Hermano. Según el medio El País, solo pueden realizar desplazamientos a la Capilla Sixtina, donde se encontrarán las urnas.

Las jornadas de cónclave cesarán con la fumata blanca en el momento en el que alguno de los candidatos obtenga 89 votos, es decir dos tercios del total. Hasta entonces, tienen que realizarse cuatro votaciones diarias, exceptuando el día inicial, que da lugar una única por la tarde. Las estimaciones establecen un número máximo de unas 5 jornadas.
Los dos principales posibles caminos a seguir son claros: continuar con el aire renovado que deja el paso de Bergoglio o volver a una conservación más estricta de los valores iniciales. Por otro lado, los nombres más sonados en los últimos días han sido Luis Antonio Tagle, Pietro Parolin, M. Zuppi, Péter Herdö y Robert Sarah. De momento, tendremos que seguir pendientes de la decisión que no solo afectará a más de un billón de cristianos católicos.




